El virus existe y es diferente a
todos los coronavirus
El
pasado domingo, en el programa Cuarto Milenio
del periodista e investigador Iker Jiménez, se abordó el origen de la epidemia
de coronavirus. Tenía dos invitados, el coronel veterinario Luis E. Martín
Otero, coordinador de la Red Española de Laboratorios de Alerta Biológica, y
Alejandro Brun Torres, científico del CISA, Centro de Investigación en Sanidad
Animal. Los dos estuvieron de acuerdo en que el virus de Wuhan no fue creado en
laboratorio, no hace falta puesto que los coronavirus existen en la Naturaleza,
pero si fue “manipulado porque a medida
que se va conociendo se ve que tiene muchas modificaciones, algunas muy
extrañas”.
Según
el coronel Martin Otero, “Sabíamos que se
estaba trabajando con el virus no solo los chinos, también Estados Unidos,
Japón, Alemania, Francia…La OMS considera al laboratorio de Wuhan como específico en coronavirus por la
diversidad que lo rodea, sobre todo murciélagos, uno de los portadores
principales. La seguridad del laboratorio dejaba mucho que desear…”
Estos
científicos creen que las modificaciones del virus podrían estar haciéndose
para lograr vacunas, o diagnósticos, para mil cosas positivas, pero “o no lo han manipulado bien, o no tenían
suficientes medidas de seguridad y se les ha escapado”.
Iker pregunta si el escape pudo ser intencionado, ambos científicos dudaron y se preguntaron a su vez a quien podría beneficiar, porque quien decida comenzar una guerra bacteriológica debería tener el antídoto. Pero llegados a este punto reconocen que, aunque creen que el escape fue fortuito, todo puede llegar a ocurrir.
Está demostrado que países como China, Rusia, los Estados Unidos, Corea, Japón, Alemania, etc., utilizan sus laboratorios de investigación para crear armas biológicas. Es muy difícil trazar una línea divisoria entre la investigación y el desarrollo de agentes bélicos. También sabemos hoy en día que muchos estados, probaron y prueban estas armas sobre sus propias poblaciones, en más de una ocasión, incluso sobre sus propios ejércitos.
Recomiendo buscar Isla San Jose, Panamá, armas químicas. Aparecerá mucha más info sobre lo mismo. Buscar también, Los ensayos de armas bacteriológicas de EE.UU. sobre su propia población.
Según
Noam Chomsky, filósofo, lingüista y politólogo norteamericano de origen judío, “La historia ha demostrado que las guerras
mundiales se han desatado para lograr un reacomodo del sistema geopolítico,
pero también para resolver de modo “Maltusiano”[1]
graves problemas sociales como la sobrepoblación e incluso el estancamiento de las
economías internas; una renovación a través de la destrucción”.
[1] El maltusianismo, es una teoría demográfica,
económica y sociopolítica, desarrollada por el economista británico Thomas Malthus, durante la revolución
industrial, según la cual el ritmo de crecimiento de la población responde a
una progresión geométrica, mientras que el ritmo de aumento de los recursos
para su supervivencia lo hace en progresión aritmética. Por esta razón de no
intervenir obstáculos represivos, guerras, pestes, hambrunas, etc., la especie
humana se iría gradualmente empobreciéndo, incluso se podría llegar a su extinción,
lo que se denomina catástrofe maltusiana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario